2014(e)ko ekainaren 3(a), asteartea

El Paso de la Doncella Gris (II)

Al volver del puesto de caza, cerca de Kelgar avistan a varios orcos negros, que se divierten mutilando a un comerciante enano. Los orcos son aniquilados por Delezar, pero no pueden hacer nada para salvar al compatriota de Floki.

Stoll


En Kelgar, se preparan para viajar a la segunda aldea de colonos del Paso y tras un viaje sin mayores problemas, llegan a Stoll, la aldea fortificada, habitada por mercenarios y aguerridos soldados. Gobernada por una cofradia de soldados y un templo de Myrmida. Además, cerca de la aldea se encuentra la torre del Cuervo, el misterioso amigo del maestro de Floki. Knud, uno de los cofrades los lleva hasta la torre, un edificio antiguo de tres pisos y rodeado por cuervos que no paran de graznar.

La Torre del Cuervo

Los aventureros se adentran en la torre, que ya en el primer piso comienzan a vislumbrar lo ocurrido en ella. Los cuerpos de orcos y goblins llenan el primer piso y en el segundo es el cadaver de un troll lo que les da la bienvenida. Finalmente, en el tercer piso encuentran el cadaver de Jeremiah, el Cuervo, descuartizado sobre una pila de orcos y rodeado de docenas de jaulas con cuervos graznando, pidiendo comida.

Los orcos han quemado toda la habitación, pero Delezar, al darles de comer a los cuervos, logra que hablen-La Corona, La Corona-Po..zo Po...zo- gritan sin parar. Dieter por su parte, investiga concienzudamente la estancia, descubriendo una biblioteca secreta, y en ella un tomo: Leyendas y Mitos de Malal, el quinto dios.

El libro habla sobre Malal, el quinto dios del Caos, que fue expulsado por sus hermanos. Se le conoce como el dios de la venganza por sus escasos fieles, diseminados por todo el mundo. Se le relaciona con el simbolo de una mascara de dos caras (Aenur, Naugrim, el Cuervo) y sus paladines suelen ser seres extraordionarios que buscan la venganza a cualquier precio.

Frederic el Impostor

Después de todo lo vivido, regresan una vez más a Kelgar, dispuestos a aclarar que era lo que estaba sucediendo en realidad en el Paso. Para ello, los aventureros visitan a Frederic, de forma más "agresiva". Lo ponen ante las cuerdas y este intenta escapar a caballo de la aldea. Pero es alcanzado y ante la amenaza de ser decapitado allí mismo, canta. Fue la expedición del principe la que embosco a la guarnición del fuerte y la suplantó. Los orcos realmente no están asediando el Fuerte Gris, y además von Tassenick ha contruido un gran pozo en el interior, un pozo lleno de sangre, visceras y cadaveres en el que él y sus soldados se bañan diairamente para luego, convertirse en licantropos. Al parecer, el principe tiene algún tipo de acuerdo con los orcos de la Garra Negra, que van tras algo escondido en las catacumbas de Karak Azgaraz. Frederic es puesto en libertad y Floki, acompañado de sus amigos vuelve a su hogar, para defender su inocencia.

El Paso de la Doncella Gris (I)


Kelgar

Nuestros aventureros, llegan a Kelgar, la aldea de colonos delimitada por una empalizada de madera. Allí descubren los problemas y rumores que recorren a estas rudas gentes. Al parecer un testigo sobrevivió a la carniceria de la expedición y según él, los atacantes que emboscaron al Principe von Tassenick no eran orcos, como se decía en la versión oficial, sino hombres, hombres del Imperio. Además, muchas de estas gentes sospechaba que la guarnición imperial tuvo algo que ver con el cierre de la frontera con Bretonia. Por si fuera poco, esta guarnición se encontraba bajo asedio orco y hacía imposible contactar con ellos.

Mientras caminaban por las empedradas calles de Kelgar, Floki y Delezar escucharon una acalorada discusión entre dos lugareños. Esta conversación tenía como eje principal el papel del heraldo de la guarnición, Frederic, que una vez sucedió la emboscada a la expedición y el asedio orco, apareció en la aldea para tranquilizarlos, alegando que estaba todo bajo control. Floki y Delezar no tardaron en dar con Dieter y juntos decidieron visitar al heraldo, aunque no pudieron sacar nada en claro. Finalmente, se entrevistaron con el alcade Gerard, que le suplicó a Floki para que hablará con Durak Barbadehierro, el señor de Karaz Azgaraz, para pedirle ayuda ante los recientes sucesos.

Elberth y la Emboscada

Elberth, único superviviente de la emboscada los guía hasta el lugar del ataque, que ahora se encuentra lleno de ratas, cuervos y buitres alimentándose del centenar de cadáver en diferentes estados de descomposición. Los compañeros inspeccionan los cuerpos y descubren que muchos de los cuerpos tienen heridas de animales y la ropa puesta del reveces, además de tener las armas sin desenvainar en muchos casos. Algo huele mal.

Los Cazadores de Kelgar

Volviendo a Kelgar, el grupo se encuentra con una caravana enana, que se dirigía desde unas antiguas minas de plata a Karaz Azgaraz. Se trata de los enanos del clan Norgunson, mineros desde hace siglos. Le dicen a Floki que mucha gente sospecha de él en la fortaleza, ya que después de la muerte de su maestro, dejó su hogar y es su padre quien defiende su honra por ahora. Con todas estos problemas en la cabeza llegan una vez más a la aldea, donde se encuentran con una docena de cazadores volviendo de las montañas. Delezar, les preguntará por la situación en el norte y para la sorpresa de todos, estos cazadores les hablan sobre una nueva ruta orca que están construyendo los pieles verdes de la región. Parecen mucho más disciplinados y construyen siguiendo ordenes estrictas del jefe de su tribu. La ruta parece dirigirse hacia el norte, hacia Middenland. Sin pensárselo dos veces, deciden verlo por sus propios ojos y viajan hasta el puesto de caza que mantienen los cazadores de Kelgar.

Una vez allí, Angus, el lider de los cazadores les habla sobre las tribus orcas de la zona, que parecen estar unidas bajo un solo liderazgo desde hace meses. Además es preocupante la increíble cantidad de lobos que esta emigrando a la zona. Nuestros héroes le piden que les lleve hasta la nueva ruta, donde son testigos de varios trolls cargando rocas y goblins limpiando y abriendo camino. Todos pertenecen a la misma tribu, la garra negra.