2016(e)ko otsailaren 16(a), asteartea

La Inocencia Perdida (I)


Grilletes

 Con el cuerpo de Von Tassenick aún caliente, los tres aventureros y su nuevo y flamante Colmillo Rúnico (no olvidemos que el fiambre era el heredero al Condado de Talabecland), se disponen a volver cuando escuchan los cascos de una docena de caballos. Se trata de una pequeña mesnada de bretonianos, caballeros venidos del otro lado del Paso.

Defensores del Paso


Para sorpresa de todos, después de un breve saludo, detienen a los tres acusados de alta traición y pederastía por el Conde de Dax, gobernante de las tierras fronterizas que protegen la zona bretoniana del Paso de la Doncella Gris.

Mani-atados son llevados montañas abajo por sus captores. Son muy jovenes aunque sus armaduras y armas parecen haber sido usadas en decenas de lances. Tras cabalgar lo que resta de día, finalmente llegan a una posada, donde los caballeros son recibidos con todos los honores que un pobre posadero puede brindarles. Allí, el posadero les habla del Conde Godofredo de Dax, famoso por su rigor al aplicar justicia.

Herrimaults

Cenan frugalmente y cuando se disponen a descansar, un relincho pone a todos en guardia. Segundos después las flechas vuelan, atravesando las ventanas y dejando tres de los caballeros ensartados. Los supervivientes desenvainan únicamente para percatarse que la puerta ha sido atrancada. Los aventureros están preocupados y cruzan miradas de miedo. Delezar sobre todo.
Después de varios golpes, los nobles echan la puerta abajo y tras un corto enfrentamiento, su sangre riega la humeda tierra. Una docena de hombres encapuchados se presentan como Herrmaults, campesinos que hartos de las injusticias de los privilegiados cambian la hazada por el arco.

Al parecer hay personas en el Condado que están interesados en ellos, y con un pésimo reiklandés les piden que los sigan hasta una aldea abandonada, donde conocerán a su líder. Floki y Delezar cogen su equipo trás un breve vistazo a la flor y nata de la caballería bretoniana tirada por el suelo. Dieter en cambio, siempre tan cuidadoso, no se van sin antes apoderarse del Colmillo Rúnico una vez más.

La maravillosa vida de la clase media bretoniana
 Pasan el resto de la noche cabalgando junto a los herrimaults, y aunque algún enano poco confiado intenta convencer a sus compañeros de salir corriendo de allí, finalmente llegan hasta la aldea abandonada, donde conocen a Aigulf, lider los herrimaults.

Esté, les habla sobre el funesto destino que les esperaría si cayeran en manos del Conde. Sobretodo, sabiendo que Godofredo los juzgaría del intento de violación que sufrío su híjita mientras visitaba el fuerte imperial del Paso hace unas semanas. Nuestros amigos, capaces de asesinar, ejecutar, sacrificar, hurtar y sobornar, palidecieron ante tamaña acusación.

Les explica también, como no todos los nobles están en su contra. El Barón de Boseaux, aliado secreto de los campesinos y herrimaults, los movilizó para salvarlos y querría hablar con ellos sobre asuntos apremiantes. Alguién parecía conocerlos al otro lado de la frontera. Los esperaría en el Santuario de la Dama de Dax. Aigulf los instó a descansar lo que quedaba de noche en el pueblo y les aconsejó que dejarán sus ropajes extranjeros aquí, así quizás, podrían pasar desapercibidos hasta la capital del Condado.
 

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